Ir al contenido principal

Sobrevivencia

Doy gracias, no se me ocurre otra cosa, por asumir una actitud hacia los vestigios de lo impredecible. Se trata de un ejercicio de sobrevivencia. En principio, al salir del estado de shock, me seco las lágrimas y adopto una postura corporal. “Debo salir adelante, debo sobrevivir”, digo. Pasan los minutos y acepto incluso lo inaceptable. Muchas veces mi vida ha dado un giro radical tras un evento, un acontecimiento inesperado. Hoy, tan solo busco salir adelante.


No hay otra opción.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Qué pesado soy !

Hoy hay elecciones generales en Paraguay y, esto me lleva a recordar que tengo pendiente una composición con alguien de mi pueblo natal, Santa Rosa, en el departamento de Misiones. Una composición que me retrate ahí donde nací y crecí.

- Para que serviría esto ?, inquirir inquiriendo.
- Para agregar a otros testimonios de ilustres pobladores en una publicación que sirva como texto pedagógico, quien habla es alguien vinculada al mundo académico local.

Han pasado varias semanas sin dar señales de vida. De vez en cuando me indaga por Facebook, la vía de comunicación contemporánea. Le digo que quizás la próxima semana y así sucesivamente. Luego está Gloria, mi hermana, con quien dejo de hablar por temporadas. Hace tres días me pregunta si cual es mi opinión con respecto al devenir político del país sudamericano.

Es tan escaso mi entusiasmo hacia mis orígenes que quiero pensar que representa un autoengaño, una negación, un sentimiento de inferioridad, de culpabilidad, de inseguridad. La verdad…

Levedad

Una plácida tarde de Septiembre, no tan lejos de Le Petit-Abergement, me detuve a hacer una pausa. Sin pensamientos, disfrutando de esa luminosidad transparente; ojeando las vacas pastar, los pajaros volar, las hojas de los árboles danzar con la brisa suave. Simplemente un estar verdaderamente presente donde me hallaba encontrado. Ni siquiera me percaté de mi soledad y mi silencio. Era una pausa existencial, benévola, gratificante y hoy, memorable.

El precio a pagar

Son incontables las veces que me han preguntado acerca de la longitud, de la espectacularidad de mi bicicleta. En realidad, además de ser el reflejo de mi identidad, mi bicicleta busca ese impacto visual del cual me he sentido incluso hasta orgulloso. Pero, para qué exactamente busco que mi aparatosa presencia tenga ese impacto visual? Hete aquí una respuesta controvertida: para hallar más fácilmente gestos de solidaridad, de la gente por supuesto, que convierta mi viaje en una diríamos levedad.

La Ponderosa, antes llamada KaEme, es un vehículo de locomoción de más de cuatro metros de longitud que tira dos remolques BOB, cuyo peso neto es de aproximadamente unos 85 kilos en una báscula para camiones. La he pesado de vez en cuando en las bodegas cooperativas que pueblan el Valle del Marne. Es imposible pasar desapercibido cuando atravieso aldeas, pueblos y ciudades. Pero más allá de las ventajas que me aportan esa teatralidad de andar con un carruaje de semejantes dimensiones, mi casa …