Ir al contenido principal

Con Amor, todo es posible

Dice Paulo Coelho, en su libro Como el Río que Fluye, que alguien un día le entregó un folleto donde estaba impreso una oración que él mismo había escrito y olvidado en el tiempo. Ésta es la oración:


Señor, protege nuestras dudas, porque la Duda es una forma de rezo. Ella es la que nos hace crecer, porque nos obliga a mirar sin miedo las muchas respuestas a una misma pregunta, y, para que eso sea posible,
Señor, protege nuestras decisiones, porque la Decisión es una forma de rezar. Danos valor para ser capaces, después de dudar, de elegir entre un camino y otro. Que nuestro Sí sea siempre un Sí y nuestro No sea siempre un NO, que, una vez elegido el camino, nunca miremos atrás ni dejemos que nuestra alma sea roída por el remordimiento y, para que eso sea posible,
Señor, protege nuestras acciones, porque la Acción es una forma de rezar. Haz que el pan nuestro de cada día sea fruto de lo mejor que llevamos dentro de nosotros mismos, que podamos, mediante el trabajo y la Acción, compartir un poco del amor que recibimos, y, para que eso sea posible,
Señor, protege nuestros sueños, porque el Sueño es una forma de rezar. Haz que, independientemente de nuestra edad o nuestras circunstancias, seamos capaces de mantener encendida en el corazón la llama sagrada de la esperanza y la perseverancia y, para que eso sea posible,
Señor, danos siempre entusiasmo, porque el Entusiasmo es una forma de rezar. Él es el que nos vincula con el Cielo y la Tierra, con los hombres y los niños, y nos dice que el deseo es importante y merece nuestro esfuerzo. Él es el que nos dice que todo es posible, siempre que estemos totalmente comprometidos con lo que hacemos, y, para que eso sea posible,
Señor, protégenos, porque la Vida es la única forma que tenemos de manifestar Tu milagro. Que la tierra siga transformando la semilla en trigo, que sigamos transmutando el trigo en pan. Y eso sólo es posible si tenemos Amor: por tanto, nunca nos dejes en la soledad. Danos siempre tu compañía y la compañía de hombres y mujeres que abrigan dudas, actúan, sueñan, se entusiasman y viven como todos los días estuvieran totalmente dedicados a Tu gloria.

   Amén.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Levedad

Una plácida tarde de Septiembre, no tan lejos de Le Petit-Abergement, me detuve a hacer una pausa. Sin pensamientos, disfrutando de esa luminosidad transparente; ojeando las vacas pastar, los pajaros volar, las hojas de los árboles danzar con la brisa suave. Simplemente un estar verdaderamente presente donde me hallaba encontrado. Ni siquiera me percaté de mi soledad y mi silencio. Era una pausa existencial, benévola, gratificante y hoy, memorable.

Ser Anónimo

No publicaré, como es lógico, el nombre de la destinataria ni su ubicación geográfica. Sólo diré que es una joven en sus 20's, que habla español y que vive en un país de habla hispana. En este punto pienso en el escándalo Cambridge Analytica que eruptó el 17 de Marzo del corriente año.

Ese dia, The New York Times, The Guardian y The Observer denunciaron que la empresa estaba explotando la información personal de los usuarios de Facebook, adquirida por un investigador externo que afirmaba estar haciéndolo para fines académicos.​ La consultora está acusada de haber obtenido la información de millones de usuarios, atentando contra las políticas de uso de la red social y de haber utilizado esos datos para crear anuncios políticos durante las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos.

Esta tarde, así se lo hice saber a esta usuaria, he hurgado en el contenido de su cuenta, de su cuenta pública. Entonces me dí cuenta de lo vulnerable que somos los que conservamos que nuestra cue…

Misterio o Alucinación

Había en aquella fria y arrugada carretera, en las inmediaciones del Parque Natural da Serra de S. Mamede, una sensación de  olvido sobrecogedor. Ya he trazado mi huella siguiendo mi camino hacia el norte, cruzandome con pocos vehículos hasta este hito. A la derecha, la frontera española; a mi izquierda, los centros ubanos que se extienden hasta el Atlantico. El chubasco es una proximidad y la acepto resignado. Olfateo el aire y huele a lluvia. Empujo la bicicleta y empiezo a pedalear al encuentro de lo inevitable. 

Unos pocos kilometros mas adelante, bajo una todavía fina precipitación, me percato que hay un automovil siguiendome. Me paro al instante. Varios metros detrás, el coche también se detiene. Me aferro a los manubrios y permanezco quieto. No necesito mirar atrás para ver el escenario. De repente, unas gruesas gotas de lluvia se abaten sobre la comarca. 

Han pasado unos minutos de eternidad cuando decido ladear la cabeza. El pavimento de cemento se expande hasta el horizonte, c…