Ir al contenido principal

La Bici en el Avión



Pregunta. Hola,Omar! Como te va todo? Espero que genial! Te quería preguntar algunas cositas, si no te importa. Es que voy preparando el viaje...Como metes la bici en el avión?, existe algún suplemento de eso, aparte del precio general del billete? Y también, que aparatos electrónicos llevas contigo? Supongo y usas la tablet o portatil, o nada de eso? Es que estoy con algunas dudas sobre eso también. Cuando tengas un ratito libre, por fa, contestame, si puedes. Me interesan mucho tus consejos. Mil gracias! Un abrazo!


--------

François Mourand, secretario del Alcalde de Carcassonne, Francia,
firmando mi cuaderno institucional en la sede del Ayuntamiento.

Respuesta. Te recomiendo que no lleves muchas cosas, porque las líneas aéreas tienden a cobrarte por cualquier exceso. Yo suelo llevar mis omnipresentes cuadernos institucionales para mostrarle al manager lo que otras personas y empresas han hecho por mí para hacer posible mis viajes. Trato de convencerle que no me cobre la bicicleta y mis remolques. Hasta ahora esto ha funcionado siempre.

Debes empaquetar muy bien tus cosas y, naturalmente tu bicicleta. Los empleados del aeropuerto se caracterizan por ser muy exquisitos aunque si sonríes y tal, puedes que halles a alguien dispuesto realmente a ayudarte.

Cada línea aérea tiene sus condiciones y los costos de tus maletas, incluída la bicicleta, pueden hacerte lanzar una exclamación tipo "Joder!". Aqui estamos nosotros versus ellos, aquellos quienes se rigen por normas y condiciones. El Mundo es así, no hay otra.

Aquí algunos tips que pueden ilustrarte y ayudarte:






Con respecto a si llevo conmigo el laptop, pues sí. Siempre.


Un saludo.







Comentarios

Entradas populares de este blog

El precio a pagar

Son incontables las veces que me han preguntado acerca de la longitud, de la espectacularidad de mi bicicleta. En realidad, además de ser el reflejo de mi identidad, mi bicicleta busca ese impacto visual del cual me he sentido incluso hasta orgulloso. Pero, para qué exactamente busco que mi aparatosa presencia tenga ese impacto visual? Hete aquí una respuesta controvertida: para hallar más fácilmente gestos de solidaridad, de la gente por supuesto, que convierta mi viaje en una diríamos levedad.

La Ponderosa, antes llamada KaEme, es un vehículo de locomoción de más de cuatro metros de longitud que tira dos remolques BOB, cuyo peso neto es de aproximadamente unos 85 kilos en una báscula para camiones. La he pesado de vez en cuando en las bodegas cooperativas que pueblan el Valle del Marne. Es imposible pasar desapercibido cuando atravieso aldeas, pueblos y ciudades. Pero más allá de las ventajas que me aportan esa teatralidad de andar con un carruaje de semejantes dimensiones, mi casa …

Qué pesado soy !

Hoy hay elecciones generales en Paraguay y, esto me lleva a recordar que tengo pendiente una composición con alguien de mi pueblo natal, Santa Rosa, en el departamento de Misiones. Una composición que me retrate ahí donde nací y crecí.

- Para que serviría esto ?, inquirir inquiriendo.
- Para agregar a otros testimonios de ilustres pobladores en una publicación que sirva como texto pedagógico, quien habla es alguien vinculada al mundo académico local.

Han pasado varias semanas sin dar señales de vida. De vez en cuando me indaga por Facebook, la vía de comunicación contemporánea. Le digo que quizás la próxima semana y así sucesivamente. Luego está Gloria, mi hermana, con quien dejo de hablar por temporadas. Hace tres días me pregunta si cual es mi opinión con respecto al devenir político del país sudamericano.

Es tan escaso mi entusiasmo hacia mis orígenes que quiero pensar que representa un autoengaño, una negación, un sentimiento de inferioridad, de culpabilidad, de inseguridad. La verdad…

Logística Fundamental

Estoy sentado -a la hora en que empiezo a escribir esto- en la sala de estar del Centro de Acogida de Zamora, Madre Bonifacia, el Albergue de Indigentes, patrocinado por Cáritas y gestionado, según la oficial de la Policía Local que me atendió este mediodía, por una firma privada. Supongo que es como las denominadas escuelas concertadas. Juan, uno de los monitores de este acogedor sitio, acaba de informarme las normas que hay que observar en todo momento, entre las que se hallan, por supuesto, no consumir drogas o alcohol dentro ni fuera del recinto; ser puntuales con los horarios, observar el respeto y las buenas maneras en las relaciones interpersonales, etc.
Juan, al igual que María, la directora, asi como Jesus, David, Luisa, los demás monitores, ya han tomado conocimiento de mi situación: un hombre con el rostro fatigado, arrastrando una feroz bicicleta que, logísticamente, es imposible de ubicar en ningun lugar. Mi inmediato futuro, sin embargo, está sujeto a este requerimiento:…