Ir al contenido principal

Donde está el hombre de los dos remolques ?

Ultimamente estoy llevando solo un remolque, no dos como estaba acostumbrado a hacerlo. Echo de menos estirar dos remolques como lo venía haciendo todos los días, pero las dificultades que se presenta con los peatones en las veredas y las estrictas medidas de seguridad establecidas por las autoridades españolas en relación con la amenaza terrorista, casi me ha forzado a dejar el segundo remolque a casa. 
Otra razón adicional es la de evitar que los parroquianos se sientan nerviosos en las terrazas ante la repentina presencia de alguien caminando alrrededor de las mesas, junto a su bicicleta, estirando no uno sino dos remolques. Efectivamente, lo que hago es caminar de terraza en terraza, vendiendo mis llaveros que entrego a la gente junto con un poema. Cuando decido quedarme en un sitio, me inclino y activo las dos patitas de mi remolque y asi es como fijo estacionado la bicicleta. Es una acción que es seguida con especial escrutinio de parte de los demás.
Pues hete aqui, Alexandre de Francia creo, quien ha tirado esta foto y posteado en Twitter hace unos dias atrás en el centro de Madrid. Esta es la forma que me expongo todos los días; mi rutina, mi actividad diaria. Una actividad que vengo haciendo desde hace muchos años ahora.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Memoir

1 Noviembre 2005 Eres Gota de rocio que bana mis memorias, dulce aroma, aroma fuerte, que cubre mis brisas nocturnas, sabor delicias y turgencias misterio te abraza hilo de voz melodia mientras conduces por Bayona...

Como el río que fluye.

Cuánto tiempo llevas viajando en bicicleta alrededor del mundo? Cuando empezaste ? Pese a haber empezado en Abril de 1991 un viaje en dirección a las montañas, en realidad, hoy día, considero que no tengo una fecha de comienzo y del final de mi viaje. Porque me he dado cuenta que ya no es un trecho programado como quizás alguna vez ha existido. Hoy no hay hoja de ruta, no presupuesto. No existe un destino final . Por ejemplo, ahora mismo no estoy en plan de aventura propiamente dicho. Permanezco en la gran ciudad, en Madrid. Pero siento que no he dado punto final a mi viaje. Además, si observo la naturaleza de mi experiencia actualmente, ya no es una acción asimilable desde un punto de vista netamente anecdótico, numérico. En realidad, nunca lo fue. Ha adquirido definitivamente una trascendencia espiritual, de peregrinaje. Me importa más el contenido que la forma. Quiero decir que ahora realizo expediciones selectivas en tiempos y espacios específicos. Son micro viajes en med...

Historia de una botella de vino

La última curva, a la salida de Santiuste de San Juan Bautista, un enclave en medio de la nada, por la carretera SG-343, es la localización donde se alza el señorial edificio de Bodegas Avelino Vegas. A un costado, los grandes contenedores que almacenan los mejores caldos de la denominación de origen Rueda. Ingreso con mi bicicleta bien al interior de las naves donde un empleado carga frenéticamente palés de vinos con su toro (carretilla elevadora) un camión de gran porte; con su teléfono al oído y la radio a todo volumen en un mostrador al fondo del galpón. Elude mi bicicleta con su montacargas como si yo no existiera. Aún gritándole, no se inmuta. Me acerco al camión desde donde veo al que parece ser el chofer, moviendo los palés con su montacargas manual hidráulico hacia al fondo de la carrocería. Lo hace con destreza y prontitud. Da la impresión que esto es cargar rápido y salir. No hay tiempo que perder con un solitario y barbudo bicicletero que, además, lleva un vehículo t...